There are no rules of architecture for a castle in the clouds. ~G.K. Chesterton

jueves, 14 de agosto de 2014

You're not alone

Porque un día vas a encontrar a alguien que haga cosas tan imposibles como que llueva, solo para no perderte. Alguien que robará una tuba azul, que hará que te asomes a la ventana y cambies las lágrimas por una sonrisa. Una persona que aprovechará al máximo el tiempo que pueda verte, en lugar de estar quejándose por lo que le estorba tu trabajo, que si no puedes salir con él un día, te ofrecerá una cita completa en tan sólo dos minutos...

Una persona tan ingenua y loca como tu, que esté aún mas enamorado de la idea del amor que tú, y que te esperará hasta que sea el momento adecuado, pasen días, semanas o años. Que no acepte un no por respuesta y que le de igual que todo parezca indicar lo contrario, el/ella seguirá intentándolo si cree que vale la pena esforzarse.

Un hombre o mujer real, y no un personaje de cuento. Para nada perfecto, pero con quien te sientas capaz de hacer frente a todos los obstáculos que se vayan presentando. Alguien que te acompañe en tus locuras pero que también marque el punto de sensatez. Una persona que te de estabilidad y apoyo, y que sea el ancla que te amarre al puerto, el faro que te permita volver a casa.

¿Y qué más da si esa persona es un hombre o una mujer? Un amigo, una pareja, un padre, abuelo o amante... si encuentras a esa persona - que lo harás - siéntete afortunado y no lo sueltes, aprovecha cada momento a su lado y no pierdas el tiempo con reproches o discusiones, porque puede durar toda la vida o unos instantes y sin embargo por siempre marcarte.


domingo, 10 de agosto de 2014

Crazy Stupid Love



"¡Porque el amor no tiene ningún sentido!. Uno no se enamora o se desenamora por lógica. El amor es totalmente ilógico, pero tenemos que seguir amando porque si no, nos perderemos y el amor se muere y la humanidad entera se va al garete. Porque el amor es lo mejor que tenemos". (Ted Mosby)

miércoles, 6 de agosto de 2014

Feria de las vanidades

Color y luces, una sonrisa en el rostro, y música en el aire.
Un corcel ocupado que da vueltas en una plataforma volante. 
Ojos cerrados y cabello revuelto por el aire.
Bucólica estampa, niños jugando y el aroma a dulce en el ambiente.

Un carrusel, que gira tranquilo y constante.

Oye como la llaman, escucha las risas y los susurros de sus acompañantes.
Abre los brazos y se siente libre, libre y dichosa.

Y nota como gira, meciéndola suavemente.

De repente un grito; los ojos abre y el ambiente cambia.
De repente se ve sola ahí arriba, ¿dónde ha ido la gente?

Gira pero ya no dulce, gira pero no estable.

El tranquilo paseo se vuelve un túnel de pesadilla, se aferra al caballo sin intención de soltarlo. El pelo le cubre los ojos, en una huida desesperada que busca dejar atrás un monstruo invisible.

Gira y se marea, gira y entra en pánico, ¿Por qué sigue girando? 

Las sonrisas y el maquillaje alegre, transformados en muecas y rostros de pesadilla. 

Y el carrusel gira, gira cada vez más deprisa.

La divertida melodía ahora no son más que chillidos y estridencias, combinados con zumbidos y ruidos mecánicos.

Y gira, y sigue girando.

Ella mira a la multitud, busca los rostros antes familiares pero solo ve siluetas difuminadas, que desaparecen, que lucen distorsionadas, sumergidas en la espiral en la que se ve atrapada.

Gira, gira y no para.

Intenta bajarse pero no puede, continúa el trayecto sin que ella pueda evitarlo, va hacia algún sitio, pero no sabe hacia donde, ¿Acaso no ha vuelto al principio? ¿O el carrusel ha abandonado? 

Gira, gira, gira, más rápido, más aterrador, no se detiene... 

¿Cómo volver a donde todo empezó? ¿Como cambiarlo todo? Las dudas la embargan... ¿es esto un castigo? ¿está recibiendo lo que se merece? Con cada vuelta, una lágrima queda pendida en el aire, y ella se encuentra perdida, y poco a poco acepta ese viaje. Con cada suspiro empieza a aceptarlo, con cada vuelta se da cuenta. Pestañea y se encuentra a salvo, sus pies rozan el césped de la explanada, y mira hacia atrás, el carrusel sigue girando, pero ella ya no es una visitante, sino que forma parte de los integrantes, los miembros feriantes, que guían a las almas perdidas entre el sueño y la vigilia, espectros de lo que eran, niños perdidos en un mundo cruel y desalmado. Y una sonrisa aparece en sus labios, más no queda rastro de dulzura, la malicia inunda sus facciones y sus ropajes de arlequín mece el aire. Con un movimiento del brazo, ofrece su enguantada mano y deja pasar a los próximos visitantes.